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4 de noviembre de 2015

El baño de los Verdecillos

El martes por la mañana, al calor del sol otoñal, un grupo de Verdecillos (Serinus serinus) aprovecha un charco que la lluvia del día anterior ha dejado en un camino agricola para darse un buen baño. Los Jilgueros (Carduelis carduelis) prefieren beber.





15 de septiembre de 2015

Cuco


Ayer, cuando regresaba a casa, me topé con un joven Cuco (Cuculus canorus) que había atrapado una oruga de la mariposa Esfinge de la Calavera (Acherontia atropos). Tragársela le llevó un buen rato de preparación, ya que continuamente la mordisqueaba pasándola de cabeza a cola y viceversa o bien sacudiéndola con violencia. Pero lo mejor es verlo en el siguiente video.




31 de agosto de 2015

Combatientes

Este año, de momento, el paso otoñal está siendo flojo en comparación con lo que sucedió el año pasado. Pero algo ya se deja ver, y la sorpresa de esta mañana fue un grupo de Combatientes (Philomachus pugnax) que se alimentaban en un "patio de vacas" en Villamil (Tapia de Casariego). Habían elegido las proximidades del bebedero que es el lugar donde más pisotean las vacas, y por ello, donde más barro se forma. Tremendamente confiados parecía que pudieran tocarse con la mano. Eso permitió fijarse en detalles del plumaje y comprobar que los cinco ejemplares eran perfectamente diferenciales entre sí.

Durante una hora aproximadamente se dedicaron a alimentarse con alguna que otra refriega. Sólo la lluvia pareció calmarlos al final de la mañana.


Van fotos ("clic" sobre las mismas para verlas a mayor tamaño) de los cinco y un vídeo.

La única hembra del grupo. Su tamaño es sensiblemente menor que la del resto. Obsérvese el desgaste del borde de las plumas.
Un macho. Se pueden ver las patas amarillas y se intuye el color del pico.
El mismo macho un rato después. Es imposible ver el color de patas y picos.
 
Segundo macho. Muy parecido al anterior, pero se diferencian bien escapulares y terciarias.

Tercer macho

Cuarto macho. El más pequeño y de plumaje más uniforme, posiblemente un joven. Postura de "pelea"

Los dos machos anteriores inician el enfrentamiento.
 
Al ataque.





1 de julio de 2015

Tiempo de cría

En Asturias son cuatro las especies de aves que crían regularmente en nuestra costa. Tres son aves netamente marinas: la Gaviota patiamarilla (Larus michahellis), el Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) y el Paiño común (Hydrobates pelagicus), ausente del occidente asturiano. La cuarta, el Ostrero (Haematopus ostralegus) es un caso singular, ya que se trata de una límicola que habitualmente anida en playas arenosas, islotes de marisma, dunas, etc. Pero en Entrambasauguas lo hace en islotes rocosos. Una quinta especie, el Gavión (Larus marinus), ha intentado criar algún año.
Tanto el Cormorán moñudo como el Ostrero se encuentran legalmente protegidos por estar incluidos en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada de Asturias. Pero esa protección sobre el papel no se traduce en una protección real y no impide que la población del primero haya disminuido notablemente en estos últimos años, mientras que la situación del segundo, que nunca fue numeroso, es aún más preocupante. Su éxito reproductor es muy bajo, tanto que en algunos años ningún pollo logra volar.
Este año las cosas puede que no vayan tal mal para él. El pasado 27 de junio hemos podido ver un pollo ya crecido y perfectamente emplumado en el islote de Castríos (Tapia de Casariego). Las últimas noticias, recibidas de Xurde Gayol, nos informan que el ave, junto con sus padres, ha cambiado de islote, por lo que ya puede volar y ha pasado la fase más crítica de su vida.
Dejamos aquí constancia con un vídeo grabado la mañana del 27 de junio y una fotografía donde pueden verse simultáneamente  pollos de las tres especies que crían en los islotes y acantilados de Entrambasauguas.



En la parte superior, dos pollos de Gaviota patiamarilla, aún con plumón. En la inferior izquierda pollo de Cormorán moñudo. En el centro Ostrero adulto, y a la derecha joven ya totalmente emplumado.

Para saber más:

16 de junio de 2015

Curruca tomillera

Hay sorpresas y sorpresas. Y la última ha sido de las grandes. De las muy grandes. El pasado jueves, día 11 de junio, Xurde Gayol encontró en las proximidades de El Couz (Villayón) lo que en principio tomó por una pareja de Currucas zarceras (Sylvia communis), un ave que se está haciendo cada vez mas escasa en Asturias, y que ya ha desaparecido de la zona costera. Pero el esquivo comportamiento de la pareja, constantemente escondiéndose en el matorral, el hábitat, el hecho de que no cantaran mas que en vuelo, etc. le hacía desconfiar de que fuesen realmente Currucas zarceras.
El domingo, cuando por fin un macho se dejó ver con tiempo suficiente, no se lo podía creer: ¡Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)! ¡Y al menos una pareja! A pesar de la insistencia sólo pudo tomar una fotografía de la hembra. El lunes el autor de estas líneas pudo acercarse un par de horas, logrando ver una pareja y hacer unas cuantas fotos a una distancia que no auguraba buena calidad, pero que al menos servían para confirmar la presencia de un macho con aspecto de ser aún joven, posiblemente nacido el año anterior. Pero es que además cuando Xurde Gayol vió las fotos no tuvo duda; se trataba de un macho diferente del que él había visto.
Finalmente Xurde pudo acercarse nuevamente hoy y hacer unas fotos que no dejan lugar a duda. ¡Incluso de dos machos juntos! Estas fotos son las que ilustran esta entrada del blog.
Todo parece indicar que se trata de un pequeño núcleo reproductor (al menos así lo pensamos los observadores), que sería el único de esta especie típicamente mediterránea  en todo el área cantábrica. El sitio donde se encuentra este pequeño núcleo es una ladera de fuerte pendiente con orientación al sureste y una altitud entre los 700 y 800 msnm, en una estribación de la sierra de La  Cristaleira  sobre la que se asienta el pueblo de El Couz. El hábitat es un breza-tojal de muy bajo porte, con unos 30 cm de altura como máximo en su mayor parte, y que parece ser la regeneración natural de un área quemada o desbrozada no hace muchos años. El número mínimo de aves confirmado es de dos parejas, pero es posible que sean más.






Aspecto del hábitat