23 de abril de 2019

Cormorán moñudo 2019

El Corvo marín o Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) es una de las escasas aves marinas que nidifican en Asturias. En el occidente tenemos sus mayores colonias de cría en Asturias y por eso es un habitual de este blog.
A lo largo de los años hemos visto como sus colonias evolucionan: desaparecen unas, aparecen otras nuevas, los nidos, o las propias colonias, cambian de ubicación... Lamentablemente la única tendencia que parece mantenerse es su constante disminución. Parece que de poco vale que esté incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada. Nombre muy pomposo para una escasa protección ya que ni la propia administración asturiana cumple con lo que ella misma dispone en el Plan de Manejo del Cormorán Moñudo.
Como decíamos mas arriba algunas colonias parecen haber desaparecido al cambiar de ubicación sus efectivos desplazándose hacia otras. Eso es lo que puede explicar que en uno de los acantilados donde en los últimos años había tres nidos nos encontrásemos este año con siete.
Como se puede ver en las fotos, hay desde nidos con pollos ya crecidos hasta otro en el que los adultos aún conservan el moño.

Situación general de los nidos
Nido 1
Nido 2
Nido 3
Nido 4
Nido 5
Nido 6
Nido 7

31 de enero de 2019

Chorlitos serranos

Siempre he visto los bandos de Chorlito dorado (Pluvialis apricaria) en la rasa costera. Durante muchos años fueron constantes en la invernada aunque variase el número de aves o de grupos. Grupos que se juntaban y separaban con facilidad. Pero en los maizales segados o en esos falsos prados que son los ballicales que los reemplazan, por Serantes, Villamil o Villadún su presencia estaba asegurada.  Este año su presencia ha sido escasa. Y durante muchos días fui incapaz de localizar ninguno.
Bando de Chorlitos dorados en la rasa costera

Pero este año pude localizar un bando en un sitio que nunca hubiese imaginado. Un brezal situado a 900 metros de altitud. Sabía de avistamientos similares en diferentes sierras. Pero nunca había tenido la oportunidad de disfrutarlo en Entrambasauguas.
El aviso de un guarda de coto de caza no dejaba lugar a dudas; la descripción del ave, de su vuelo, indicaban claramente que se trataba de un grupo de chorlitos dorados. Cuando además dio un nombre, Tordopollos, no me quedó ninguna duda
A la primera oportunidad fui en su busca y, tal como me habían indicado, allí estaban. Tan perfectamente camuflados que pasé casi a su lado sin verlos. El brezal había sido desbrozado y en él los chorlitos se mimetizaban perfectamente. Solo cuando el bando alzó el vuelo pude verlos y regresar hacia la zona donde se habían vuelto a posar. Cuando llegué se dedicaban a lo que parece ser su tarea referida, dormitar. En este caso al tibio sol de la mañana.
Dejamos unas fotos aquí de estos chorlitos serranos y cuenta del avistamiento. 71 aves en Teixeda (Boal) el día 15 de enero de 2019, a unos 900 metros de altitud.

(Un clic sobre las fotos permite verlas a mayor tamaño)

Bando de 71 Chorlitos dorados en Teixeda (Boal)

Chorlitos dorados y vacas












26 de enero de 2019

El Llamparego

El 16 de setiembre de 2017 pude observar en Rinlo (Ribadeo)  un Llamparego (Ostrero, Haematopus ostralegus) anillado. Era el primer llamparego anillado que veía. La gran sorpresa es que había sido anillado en Islandia en junio de ese mismo año.

El llamparego islandés el 16 de setiembre de 2017 en Rinlo

Con posterioridad fue avistado en varias ocasiones en diferentes puntos de la costa lucense en los concejos de Ribadeo y Barreiros, pero no tuve oportunidad de reencontrarlo. El último avistamiento  de esa invernada, de Pablo Miki García, se produjo bastante tarde, el 8 de mayo de 2018 y también en Rinlo.
Al inicio de este invierno lo busqué en vano sin suerte y temí que hubiese decidido pasar el invierno en otro lugar, pero un mensaje de Antonio Gutiérrez indicaba un nuevo avistamiento (de Toño Salazar) el 6 de diciembre en el mismo lugar. Había vuelto, pero como había sucedido el invierno pasado, siguió siéndome esquivo. No había suerte. Y nadie daba cuenta de haberlo visto. Por fin, el día 24 de enero Carlos Murias lo localiza en la playa de Aralonga junto a otros cinco. Recibido el aviso decido intentarlo en la mañana del día 25.
Cuando llegué al extremo oriental de la playa, lugar habitual de reposo de gaviotas y limícolas, la marea estaba aún bastante alta y no pude ver mas que unas pocas gaviotas y un cormorán grande, pero al rato oigo el reclamo del ostrero y las pulsaciones se disparan. Solo aparece uno y no está anillado. Tras media hora de espera opto por marchar hacia el oeste y mirar en otras playas. No hay suerte. Retorno a Arealonga y ¡al fin aparece mi llamparego!
Puedo tirar unas fotos y filmar un poco de video que me dejan mas que satisfecho. A fin de cuentas lo filmo comiendo llámparas (Patella sp.) haciendo honor a su nombre. Así que cuando el grupo levanta el vuelo no me preocupa, pero de todos modos lo sigo mirando con los prismáticos. Veo que se posas en el extremo occidental de la playa así que, por que no, decido intentar fotografiarlo allí. Cuando llego localizo rápidamente al grupo y bajo una suave lluvia vuelvo a filmar como se alimentan.
La marea va bajando y cada vez están mas lejos, por lo que doy por finalizada la sesión y vuelvo hacia casa. Me entretienen unas pocas paradas por el camino, la última en Punta Corveira, en Rinlo. Una gaviota patiamarilla (Larus michaellis) y un gavión (Larus marinus) anillados me entretienen. La gaviota es una conocida procedente de Guipúzcoa. El gavión es francés; lástima, los anilladores no suelen responder. Cuando estoy recogiendo escucho el agudo reclamo del ostrero y veo que tres se acercan volando desde el este para posarse cerca de donde estoy ¿Estará el anillado? Mucha suerte sería. Me asomó al acantilado e ¡Increible! ¡Allí está mi llamparego! Trípode y cámara en posición y puedo disfrutar un gran rato nuevamente.
Cuando por fin me voy allí dejo a los tres ostreros alimentándose.
Y como testimonio quedan aquí unas fotos y un video (al final) con secuencias grabadas en Arealonga y Punta Corveira. Puede verse el modo en que despegan las llámparas de la roca y como usando el pico a modo de tijera separan el animal de la concha para tragarlo entero.

Arealonga (Barreiros) 25/01/2019

Arealonga (Barreiros) 25/01/2019

Punta Corveira, Rinlo (Ribadeo) 25/01/2019

Punta Corveira, Rinlo (Ribadeo) 25/01/2019


8 de agosto de 2017

Curucas tomilleras II

Con cierto retraso traemos al blog la confirmación de la cría de Curruca tomillera (Sylvia conspicillata) en el occidente asturiano.
Hace dos años dábamos cuenta de lo que consideramos era el único núcleo reproductor de esta especie en Asturias. El año pasado no pudimos comprobar su presencia. Pero este año Xurde Gayol, de nuevo, no solo relocalizó al grupo de tomilleras de El Couz, si no que además encontró otro en La Excomulgada, a 15 Km en línea recta del anterior. Pero mejor dejamos que sea el propio Xurde Gayol quién nos lo explique, por lo que copiamos el texto enviado por él a Coaciosforu, la lista de correo de la COA:
Este año 2017, se volvieron a localizar ejemplares de esta especie en Asturias, concretamente en dos puntos diferentes : uno en la misma zona del 2015, en A Serra del Couz (Villayón), que forma parte a su vez de A Serra Gargalois–Cristaleira, a una altitud entre 800 y 920 msnm, abarcando más territorio y más efectivos, entre 3 y 5 machos cantores y al menos una hembra. Se observó comportamiento territorial, con cantos y vuelos de celo, desde el 8 de Junio. El 24 de Junio, aún fueron observados dos machos cantores. El segundo grupo se localizó en A Serra da Bobia, a unos 15 km. del anterior, concretamente en A Excomulgada, en los límites entre San Martín de Ozcos y Eilao, a una altura de 985 msnm. En este caso también varias aves establecidas en un territorio, con cantos y vuelos de celo, en los que se pudieron identificar al menos 1 macho adulto típico (posiblemente 2), 2 hembras diferentes y un ejemplar de color muy claro, fotografiado el 5 de junio, con el plumaje nuevo, apreciándose especialmente en las terciarias (los adultos las tienen gastadas por esas fechas), y sin gris en la cabeza, por lo que se sospechó que podría tratarse de un juvenil del año. Se enviaron las fotos de este ejemplar al anillador de Aragón, Javier Blasco Zumeta, que tiene muy bien estudiados los plumajes según el sexo y la edad de las tomilleras, y según su opinión, con las reservas propias tratándose de una foto, todo apunta a un juvenil del año. Así mismo, llega a la misma conclusión, otro gran conocedor de la especie, Ignacio Gámez desde La Rioja. En este grupo se fotografiaron también aves con material vegetal en el pico y otras posiblemente con cebo, con algo que podían ser arácnidos.
Por lo tanto, independientemente de más datos que vayamos recopilando en lo que queda de la temporada 2017, hay bastantes elementos como para considerar, que tenemos una población de esta especie en Asturias, en zonas de montaña, siempre en hábitats de brezal-tojal, y en laderas orientadas al sur. Población que posiblemente, debe de tener bastantes efectivos, ya que, es demasiada casualidad que el mismo observador localice dos núcleos a muchos km entre sí. Se conoce también una captura en Picos de Europa a unos 2000m, y otra cerca de Pajares también a bastante altitud. En Alicante, la mayor densidad está a partir de los 800m, llegando hasta los 1800m y en Tenerife, llega a alcanzar los 2000m. Como muy bien apunta Ignacio Gámez: “varias aves de esta especie ocupando un mismo paraje, establecidas, con machos cantando y con observaciones a partir del 15 de mayo en adelante, suelen ser aves reproductoras.”“No se entiende avances poblacionales, sin reproducción ,algo sin sentido en especies con longevidades muy cortas, maduras el primer año de vida y con estrategias de supervivencia de criar y dejar descendencia allá donde llegan tras la migración, siempre que lleguen varias a localidades concretas y mínimamente aceptables”

Solo añadir que posteriormente al texto de Xurde pudimos ver un ejemplar más en una tercera zona del concejo de Boal.
Dejamos constancia del grupo de A Excomulgada con unas fotografías y un corto vídeo:






30 de mayo de 2017

Una visita inesperada

Esta mañana, mientras controlabamos la reproducción del Ostrero (Haematopus ostralegus) en el islote Charliqueira de Porcía, algo llamó nuestra atención en la mar.
Con el agua totalmente en calma, y bajo un estupendo sol, vimos un grupo de Delfines mulares (Tursiops truncatus) que se acercaba lentamente desde el oeste. Muy pronto se adentraron en la ensenada de Porcía, llegando ahasta la misma playa. Pronto, y de la misma pausada manera, reemprendieron viaje hacia el Este. Esto nos permitió acercarnos al Cabo Blanco para realizar unas fotos del grupo (unos 8-10 individuos) desde el mismo.
Desde luego, nos alegraron la mañana.

Entrando en la ensenada de Porcía

Cerca de la Piedra Imán. Obsérvese el cambio en el color del agua al entrar en la ensenada.

Mamá y el jovencito disfrutando de la playa de Porcía

Saliendo al mar

Pasando el Cabo Blanco

Mamá y su pequeño sorteando obstáculos

Igual que los demás

Al menos dos mamás con sus crías viajaban en el grupo.

Detrás un individuo que seguro vió muchos mares, con una aleta inconfundible.

Detalle de la aleta. En la distancia y al reflejar el sol parecía estar bordeada de blanco.

Agrupados de dos en dos...

O de tres en tres.

Sincronía perfecta