6 de mayo de 2017

Chovas piquirrojas

La Chova piquirroja (Phyrrhocorax phyrrhocorax) es un corvido escaso en occidente, pero cuya presencia es sin duda antigua, por cuanto su nombre en gallego-asturiano, gralla, da lugar a unos cuantos topónimos.
Nidificante preferenteme en huecos o repisas de acantilados, y gustando de prados para su alimentación, la encontramos en Entrambasauguas en la sierra de La Bobia, zonas de Los Oscos, Sierra de San Isidro, y más escasa en algunas zonas del valle del Navia.
Ave gregaria,  no es raro encontrar grupos muy numerosos, y en alguna ocasión hemos contado más de un centenar; pero ayer, 5 de mayo, el grupo que se dejó fotografiar y grabar en las proximidades de Vilarín de Trasmonte (San Martín de  Oscos) era de tan sólo seis individuos. Disfrutamos igualmente un buen rato contemplando como se acicala banda, incluso, como se refleja en el vídeo, una de ellas se dedicaba a hacerlo a una de sus colegas.





PARA SABER MAS:

  • Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies, 1990-2010. COA-Indurot, 2014 (Páginas 476-477)
  • Ficha en el Atlas de las aves reproductoras de España.
  • Ficha en "Las Aves de la A a la Z" en la web de la SEO.


3 de mayo de 2017

Aves serranas

A principios de abril se produjo un fuerte paso de aves migrantes por todas las cordilleras y sierras del norte de la península. Decir que un aves está "en paso" es el término que utilizan los ornitólogos para referirse a aquellas aves habituales o no en una zona y que se detienen brevemente en su camino migratorio. Y aunque coincidió con la Semana Santa, es obvio que estos pasos nada tiene que ver con los litúrgicos.
En esta ocasión fue muy notoria la presencia de Mirlo capiblanco (Turdus torquatus) y Collalbas grises (Oenanthe oenanthe).
Como no tenemos fotografías de los primeros (y la verdad, escasas observaciones) recorrimos las sierra de Penouta, el Santín, campo de San Fernando, etc. sin llegar hasta la sierra de A Bobia. La búsqueda, empañada en ocasiones por la niebla, no dio los resultados esperados, pues aunque algunos Mirlos capiblancos si pudimos contemplar, no hubo modo de fotografiarlos. Si en cambio algunas de las abundantísimas Collalbas, así como otros residentes de estas sierras del occidente astur.
Dejamos constancia con algunas fotografías:
Collalba Gris (Oenanthe oenanthe), ave en paso
Penouta, 12/04/2017

Collalba Gris (Oenanthe oenanthe), ave en paso
Penouta, 12/04/2017
Buitre leonado (Gyps fulvus), residente no reproductor
Alto da Corona, 12/04/2017

Buitre leonado (Gyps fulvus), residente no reproductor
Alto da Corona, 12/04/2017

Buitre leonado (Gyps fulvus), residente no reproductor
Alto da Corona, 12/04/2017
Bisbita alpino (Anthus spinoletta), residente reproductor
Penouta, 12/04/2017

Bisbita alpino (Anthus spinoletta), residente reproductor
Penouta, 12/04/2017
Escribano montesino (Emberiza cia), residente reproductor
El Campo das Cruces, 14/04/2017

Escribano cerillo (Emberiza citrinella), residente reproductor
El Celleiro, 12/04/2017

1 de mayo de 2017

Buscarla pintoja

Cuando se ojea un atlas de distribución de aves nidificantes en la península ibérica es fácil darse cuenta que son muchas más las aves que tienen una distribución sureña que aquellas estrictamente cantábricas. Entre estas últimas se encuentra la Buscarla pintoja (Locustella naevia). Es ave que pasa desapercibida excepto por su canto, un zumbido agudo, que recuerda al de un saltamontes, monótono y continuo.  Aunque a veces tampoco es fácil localizarla, ya que aunque canta subida a alguna hierba o arbusto, el canto tiene un curioso efecto ventrílocuo, que hace difícil precisar su origen. Una vez que deja de cantar es prácticamente indetectable, ya que se alimenta entre la vegetación, más caminado que volando. Y además es migrante que se marcha en septiembre y no retorna hasta marzo o abril.
Dejamos unas fotografías y vídeo de una de estas discretas aves que ajena a todo cantaba a pleno pulmón en los matorrales que bordean la playa de Penarronda (Castropol).







PARA SABER MAS:

  • Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies, 1990-2010. COA-Indurot, 2014 (Páginas 400-403)
  • Ficha en el Atlas de las aves reproductoras de España.
  • Ficha en "Las Aves de la A a la Z" en la web de la SEO.

6 de abril de 2017

Treparriscos. Un visitante invernal


La gran sorpresa de esta naciente primavera ha sido un Treparriscos (Tichodroma muraria), localizado por Xurde Gayol el 20 de marzo en la presa del embalse de Doiras (Boal), donde posiblemente lleve invernando unos meses.
Ave singular,  es un habitante de las altas montañas, donde cría muy escaso en paredes verticales de los roquedos calizos. 
En la península ibérica solo está presente en los Pirineos, Picos de Europa y Cordillera Cantábrica. En Asturias su limite occidental se sitúa en el concejo de Somiedo y las zonas de cría confirmada más bajas se sitúan entre los 700 y 800 metros de altitud. No hay datos fiables sobre el número de parejas existentes, pero en cualquier caso es un ave escasa, con territorios de cría amplios, de modo que la densidad puede que no sea superior a 1-2 parejas por kilometro cuadrado.
En invierno se dispersa y puede aparecer por zonas bajas, incluso muy lejos de los lugares de cría, ocupando además un mayor tipo de hábitats.



Mapas de distribución del Treparriscos en España y en Asturias
Dejamos testimonio de este visitante con unas fotografías del día 3 de abril, así como tres videos de de los días 3 y 5 de abril. Recomendamos especialmente el último de los videos donde podemos ver como se baña y asea el plumaje.








NNN
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PARA SABER MAS:

  • Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies, 1990-2010. COA-Indurot, 2014 (Páginas 448-499)
  • Ficha en el Atlas de las aves reproductoras de España.
  • Ficha en "Las Aves de la A a la Z" en la web de la SEO.

9 de diciembre de 2016

Contando chorlitos

Los pajareros tenemos extrañas manías, aunque no todas nos afectan por igual: llevar listas de todo lo que vemos, hacer cientos de kilometros por ver un ave rara, etc. Una muy frecuente es la de contar. Si, contar cuantas aves hay de cada especie. En cuanto aparece un grupo numeroso, al que no podemos poner una cifra de modo inmediato (2, 3, 4,...) nuestro cerebro entra en modo contador.
Puede parecer fácil, pero todo depende de lo grande que sea el bando y de cual sea la posición de cada ave dentro del grupo.
Un ejemplo que no parece muy complicado. ¿Cuántos Ostreros (LlamparegosHaematopus ostralegus) hay en la playa?

(clic sobre las fotografías para verlas a mayor tamaño)

Ostreros en la playa de Penarronda


Puede parecer sencillo, pero si nos fijamos en las patas veremos que en algún caso unos ocultan a otros, al menos parcialmente. En este caso son 29 aves. Y si, ¡Es mejor contar las patas y dividir entre dos! Bueno, en realidad las aves no permanecerán quietas mucho rato y cambiaran de posición con las olas, con lo que podemos contarlas fácilmente. O variamos nuestra posición, de modo que no se solapen entre si.
El problema se agudiza cuando el bando se hace más y más numeroso y hablamos de centenares de aves. ¿Cuántos Chorlitos dorados (TordopollosPluvialis apricaria) hay en el prado?


Chorlitos dorados en La Calostra (Serantes)
Chorlitos dorados en La Calostra (Serantes)
 En este caso se necesita mucha paciencia y tener la suerte de que las aves no se muevan mucho dentro del bando. O lo que es peor ¡que levanten el vuelo en mitad del conteo!
Las fotos pueden ser una ayuda. O quizás no. Incluso una panorámica combinando tres fotos distintas no llega para recoger todo el bando.


Chorlitos dorados en La Calostra (Serantes)
Combinación de tres fotografías. A la derecha aparece el espejo retrovisor del vehículo.
Ademas uno intuye que tras la linea del horizonte, a la izquierda, hay más aves.
En este caso lo mejor es contar las aves en vuelo. Toca esperar a que levanten el vuelo. Antes o después lo harán asustadas por las gaviotas, la aparición de un ave rapaz, o algún paseante con perro. Claro está que las contaremos a partir de una fotografía. Así pues zoom de la cámara abierto al máximo para que todas entren en el encuadre.
Un ejemplo puede ser este:


Bando compacto de Chorlitos dorados en vuelo


Con la foto en Photoshop, recortamos y usamos una maravillosa herramienta del programa, que cuenta los clic de ratón que vamos haciendo sobre la imagen. A cada clic coloca un punto y lo numera:

Recorte de la fotografía anterior
 (Hacer clic sobre la fotografía para verla ampliada):
El conteo de Photoshop
Un detalle, con los últimos puntos añadidos:

Se puede ver la barra de herramientas, con la de contar activada.



Podría parecer el método perfecto, pero sigue siendo imposible saber cuantas aves hay realmente. En muchas ocasiones las siluetas se superponen y es difícil saber si una mancha corresponde a una, dos o tres aves. Y al desplazar la pantalla puede que algunas aves queden sin contar. Si nos fijamos bien en la foto del conteo, vemos que hay un pequeño grupo sobre el que no se hizo clic de ratón.
Claro está que en un bando como este no es tan importante dar un número exacto (el último clic es el 877) como conocer su número aproximado y el margen de error. Prescindiendo de técnicas matemáticas más precisas podemos decir que es un bando de unas 900 aves. Y que Photoshop tiene extrañas utilidades más allá del retoque fotográfico.

Para terminar un video del bando en vuelo. Si el lector tiene paciencia, puede intentar contar las aves presentes.