7 de febrero de 2013

Ega...¡qué?

Egagrópilas. Ciertamente es un nombre raro. Tanto que no aparece en el diccionario de la RAE. Y si traducimos de sus equivalentes en inglés (pellets) o francés (pelotes de rejection) como  "gránulos",  "bolitas" o más libremente "ovillos" tampoco aparece una definición de lo que cualquier aficionado a la ornitología conoce perfectamente: esas bolas más o menos alargadas que muchas aves regurgitan con los restos no digeridos de sus comidas.
De entre todas las egagrópilas son especialmente interesantes las que producen las rapaces nocturnas, ya que suelen ser un amasijo de pelos y huesos. Y de estos últimos, los cráneos y mandíbulas permiten la identificación de las presas.
Y todo esto viene a cuento por que Barbara Suárez me ha pasado unas egagrópilas que no se a que rapaz pueden pertenecer. Recogidas sobre un mojón y sus alrededores, al borde de un camino en Campos (Tapia de Casariego) y rodeado de campos segados de maíz y prados no acertamos a ponerles dueño, aunque queremos creer que pertenecen a uno de los Búhos Campestres (Asio flammeus) invernantes que pude ver no hace mucho. Pero mi experiencia con egagrópilas se centra en de Lechuza (Tyto alba) mucho más abundantes y con un gran contenido en restos de micromamíferos (vamos, de ratoncitos y musarañas).
Las dos egagrópilas de la primera foto contenían abundante pelo y escasos restos óseos, que se limitaban a mandíbulas muy desgastadas (¡de al menos tres individuos!) de Topillo lusitanico (Microtus lusitanicus). En las otras tres, un poco mayores, los restos incluían esqueleto postcraneal y mayor diversidad: otros dos Microtus lusitanicus, un Ratón de campo (Apodemus sylvaticus), una Musaraña gris (Crocidura russula) y, para mi sorpresa dado el entorno, una Musaraña enana (Sorex minutus).

Para saber un poco más de la Lechuza o Búho campestre puede consultarse la ficha de La Enciclopedia de las Aves de España, o la excelente entrada del blog "Cuadernos de Campo". Para saber más de egagrópilas la entrada del blog "El Ornitoblog". Y una fotografía de un Búho campestre, en plena regurgitación de una egagrópila, puede verse en este otro blog.

Egagrópilas recogidas sobre el mojón

Egagrópilas recogidas en el suelo. Se ven huesos teñidos de verde por el crecimiento de algas

Contenido de la egagrópila más pequeña de la segunda fotografía. Restos de un coleóptero y de Microtus lusitanicus
Restos de la egagrópila con verdín. La línea verde rodea los cráneos, mandíbulas y pelvis de dos ejemplares  de Microtus lusitanicus

En la egagrópila mayor aparecieron los restos de Apodemus sylvaticus (rodado en verde), y dos musarañas: Crocidura russula (rodeada en azul) y Sorex minutus (rodeada en rojo)

2 comentarios:

Pablo Fernández García dijo...

Que entrada más prestosa Gilberto¡¡

Recuerdo una visita que hice de chaval -en 1.989- con unos amigos a un campo de trabajo de la isla alemana de Wangerooge. Entre la vegetación de las dunas de la playa había un potente grupo de Lechuzas campestres y tenían literalmente lleno el suelo de egagrópilas¡.

Tuvimos que dar unas cuantas explicaciones a los guardas fronterizos franceses y alemanes pero al final conseguimos traer un gran lote para buscar craneos de especies no ibéricas¡

Un saludo¡
Pablo

PABLO MIKI dijo...

muy interesante y muy didactico Gilberto¡¡